Me he hecho muchísimo daño en mis deditos, la pared estaba demasiado dura. Y he gritado tan fuerte que me he quedado sin voz, he gritado muy fuerte esas dos palabras para que te des cuenta de lo que puede suceder si continuas así. Y has cerrado la puerta, y te has ido tan callado que no he podido soportarlo. Pero todo irá bien.
:)
lunes, 18 de febrero de 2008
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1 comentario:
Siempre quedan rendijas
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