Nada. Tú no me dices nada y yo no sé como hacer que lo hagas. Porque no puedo olvidar aquel verano soñado.Tras esa llamada que lo cambió todo para siempre, fuimos más nosotras que nunca y prometimos no dejarnos caer. Él siempre tan callado, ¿te acuerdas?, íbamos a ir a visitarlo, pero no nos esperó. Nos obligó a luchar, a no olvidarle en aquella mecedora,a disfrutar de cada minuto, a releer sus libros, aquellos a los que dejé el polvo para que no se fuera ni una pizca de su olor. Y nunca hemos vuelto a aquella casa juntas. Nunca más. Demasiado dolor encontrar recuerdos. Era tan bonita que queríamos vivir allí juntas.
Intentamos que todo siguiese igual, por él, por ella, pero los años no han pasado en balde. Desde aquella conversación, la más bonita el mundo, tú eres distinta, has madurado y yo no soy capaz de hacerlo; sabes que no me gusta hacerme mayor.
Y ahora nos han vuelto a poner la zancadilla, esa vida que nos tenía enamoradas, y pareces preparada.Y aún no hemos hablado de ello. Y yo no puedo mirarte a los ojos. A mi mejor amiga, a mi mitad. Me gustaba hablar en silencios contigo, pero ahora a veces son muy largos. Quiero que repitas lo de aquella noche de julio, quiero que me digas porque siempre tienes la voz entrecortada y porque tu sonrisa anda escondida, que me cuentes todo, todo, todo, a nuestra manera, como siempre, como nunca, que viajemos y gritemos para que él nos escuche, que veamos películas tontas y ella ría con nosotras. Porque ella me ha contado un secreto, se va a curar, y todo va a ser incluso mejor, y ella, ella siempre dice la verdad.
:)
martes, 11 de diciembre de 2007
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3 comentarios:
Todo molará con alegría. Claro está.
P.D.- Mode "escueto" on.
Saludos, Alex.
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