Algunos se acostumbran a ordenar los recuerdos de su vida como un cómputo de novios y libros.Marcan su memoria como un intento de convertir el informe barullo del tiempo en algo organizado.Suelo pensar que muchas veces la escala de recuerdos comienza cuando escribes esa primera maravillosa palabra. Aquella infancia limitada a los juegos se convierte de pronto en algo movedizo en el tiempo sin tiempo, en una confusion de escenas sin datar. La narrativa es el arte primordial del ser humano y las palabras son ese uno perfecto que olvidamos contar.
Para ser tenemos que narrarnos y en ese cuento, nos mentimos, imaginamos y engañamos. Por consiguiente podemos dilucidar que los humanos somos por encima de todo novelistas, escritores de una novela que nos conlleva toda la existencia y para la que nos reservamos el papel protagonista.No es un texto físico, sino algo más que genial.Un runrún que te acompaña todo el rato, mientras sonríes y lagrimeas y mientras intentas dormir.Escribimos en cada momento, intentando crear el párrafo perfecto de una vida soñada.
Pensé en todo esto cuando recuperé hace unos días mi cuaderno perdido, ya que había recuperado mi mitad.Allí no sólo estaban mis palabras más bonitas, ahí se encontraban mis más íntimos recuerdos.Llevo bastantes años tomando notas en él. Tiene esos colores que el arcoiris olvidó y habla de mi,de tí,de él y de ellos, de las nubes, el cielo, de manos y de sonrisas. Tomarlo es una especie de manía increíblemente placentera, una parcela donde disfrutar de todo tu ser.Nadie sabe cuando estoy escribiendo, ni sobre qué lo hago; nadie debe saberlo, sh.Sientes la furiosa llamada de ese vicio, esa pulsión de apuntar ideas y del vacío cuando no las encuentras.
Redactas mientra sueñas y hablas, mientras miras y remiras y, dentro de un saco, mueves comas, afinas adjetivos, cambias verbos.En ocasiones aparece la frase perfecta y, si no la apuntas a tiempo, se escapa de la memoria.Porque las palabras son rebeldes y huidizas de ser domesticadas, intentar domarlas, es acabar con ellas.Es la vida interior, tu oscuro hermano gemelo, una nueva mitad. Pero sobre todo es pasión. De hecho a veces, escribir puede ser lo más parecido a enamorarse, a la pasión del loco de amor. Eres eterno en el amor y cuando escribes historias.
:)
jueves, 6 de diciembre de 2007
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1 comentario:
Locura hasta extremos insospechados. ¿Quién lo diría?.
Best wishes, Alex.
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